Creamos una imagen capaz de adaptarse a muchos soportes sin perder la voz. Flexible, pero reconocible. Como el emprendimiento en sí mismo: diverso en forma, firme en intención.
Y como cierre visual, la cartelera para el IX Premio Emprendedores Diputación de Salamanca, donde el galardón —una escultura de Amable Diego— se convierte en símbolo y protagonista. Una pieza limpia, legible y serena. La imagen no debe competir con la idea, sino sostenerla.
Una gráfica que acompaña. Que comunica. Que llama la atención.
Gracias a la Diputación de Salamanca por permitirnos formar parte de este impulso.




